Cuando una persona quiere invertir sin comprar directamente acciones, bonos o inmuebles, suele encontrarse con una alternativa muy útil: el Fondo de Inversión Colectiva (FIC). Un FIC reúne el dinero de muchos inversionistas y lo gestiona un equipo profesional, siguiendo un reglamento y una estrategia definida (por ejemplo: conservadora, moderada o agresiva).
Pero una pregunta clave siempre aparece: ¿en qué invierte realmente un FIC? Entender los tipos de activos que puede tener un fondo te permite evaluar mejor el riesgo, el horizonte y si ese producto encaja con tus objetivos. A continuación, te explico los principales tipos de activos que suelen componer un FIC, con un enfoque claro y aplicado al mundo de la propiedad raíz.

La renta fija se refiere a instrumentos de deuda: el inversionista le presta dinero a un emisor (gobierno, banco, empresa) y recibe pagos (intereses) bajo condiciones pactadas.
Dentro de un FIC, es común encontrar:
¿Por qué se usan? Porque suelen aportar estabilidad. No significa “cero riesgo”, pero normalmente son menos volátiles que la renta variable. En un portafolio inmobiliario o mixto, la renta fija puede funcionar como “amortiguador” cuando el mercado se pone incierto.
La renta variable incluye principalmente acciones (participaciones en empresas). Su valor sube o baja según los resultados de la compañía, el sector y el mercado.
Un FIC puede invertir en:
¿Qué aporta? Potencial de crecimiento a largo plazo, aunque con movimientos más fuertes en el corto plazo. Por eso, suele ser más común en FIC con perfil moderado/agresivo o con horizontes más largos.
Para un blog de propiedad raíz, este es el bloque más relevante. Un FIC puede exponerse al sector inmobiliario de varias maneras:
¿Qué se busca aquí? Rentas periódicas (arrendamientos), valorización del activo y diversificación frente a otros mercados. Eso sí: el inmobiliario tiende a ser menos líquido (no se vende en un clic), por lo que los fondos inmobiliarios suelen tener reglas de permanencia o ventanas de retiro.
Muchos FIC mantienen una parte en instrumentos muy líquidos y de corto plazo para atender retiros, oportunidades y movimientos tácticos.
Aquí entran:
Esto ayuda a que el fondo opere con flexibilidad. En fondos conservadores, este componente puede ser alto; en fondos agresivos, suele ser menor.
Los derivados (futuros, forwards, opciones, swaps) no siempre se usan para “apostar”, como se cree. En fondos bien estructurados, suelen cumplir funciones como:
Eso sí: los derivados requieren manejo experto. Por eso es clave revisar el reglamento del FIC y entender si se usan para cobertura o también para estrategias activas.

Algunos FIC incluyen alternativos, dependiendo de regulación, perfil del fondo y estrategia:
Estos activos pueden ofrecer retornos atractivos, pero usualmente implican menor liquidez y horizontes más largos.
Más importante que memorizar activos es entender cómo se combinan. Antes de invertir, revisa:
Un Fondo de Inversión Colectiva puede invertir en renta fija, acciones, liquidez, derivados, alternativos y, por supuesto, en activos ligados al mercado inmobiliario. La clave está en que cada FIC tiene una receta distinta: algunos buscan estabilidad, otros crecimiento, otros rentas, y muchos combinan todo.
Si estás construyendo patrimonio en propiedad raíz o quieres exponerte al sector sin comprar un inmueble de forma directa, entender estos tipos de activos te ayuda a elegir mejor y a invertir con expectativas realistas.